Blog en el que conviven pedagogía y economía. Un rincón para comentar temas de educación, economía, noticias relacionadas con estos puntos y asuntos culturales que salgan.
El pasado Martes 26 se cumplió cien años del nacimiento de Julio Cortázar. Aunque a lo largo de la semana se ha hablado mucho de ello y en numerosas páginas han aparecido artículos sobre ello, quiero recordarlo y hacerle un pequeño homenaje copiando un párrafo de su libro más conocido Rayuela, donde nos enseña como jugar y a la vez lo único que necesitamos para llegar al cielo.
“La rayuela se juega con una piedrita que hay que empujar con la punta del zapato. Ingredientes: una acera, una piedrita, un zapato, y un bello dibujo con tiza, preferentemente de colores. En lo alto está el Cielo, abajo está la Tierra, es muy difícil llegar con la piedrita al Cielo, casi siempre se calcula mal y la piedra sale del dibujo. Poco a poco, sin embargo, se va adquiriendo la habilidad necesaria para salvar las diferentes casillas (rayuela caracol, rayuela rectangular, rayuela de fantasía, poco usada) y un día se aprende a salir de la Tierra y remontar la piedrita hasta el Cielo, hasta entrar en el Cielo, (Et tous nos amours, sollozó Emmanuèle boca abajo), lo malo es que justamente a esa altura, cuando casi nadie ha aprendido a remontar la piedrita hasta el Cielo, se acaba de golpe la infancia y se cae en las novelas, en la angustia al divino cohete, en la especulación de otro Cielo al que también hay que aprender a llegar. Y porque se ha salido de la infancia (Je n'oublierai pas le temps des cérises, pataleó Emmanuèle en el suelo) se olvida que para llegar al Cielo se necesitan, como ingredientes, una piedrita y la punta de un zapato.”
Dejo además un cuento narrado por él. Tan buenos o mejores que su novela más famosa, son sus cuentos, un universo maravilloso en el que bucear en cualquier momento.
El próximo día 23 de Abril se
celebra en muchas ciudades el día del libro, y en Cataluña Sant Jordi, donde se
intercambian rosas y libros. Poco a poco en muchas ciudades se va extendiendo
la costumbre de comprar y regalar algún libro este día. Puede parecer una nueva
moda de carácter comercial, pero sí de esta forma alguien recibe un libro, lo
lee, se anima a leer otro o por lo menos al año siguiente vuelve a leer un
libro, pues bienvenida sea.
Desde aquí me animo a hacer
alguna recomendación. No voy a ser muy original, pues seguro que la mayoría conocéis
los libros que mencionaré, pero si alguien no los ha leído les animo a ello.
Para los que quieran sonreír leyendo.
Mi favorito para arrancarme
alguna sonrisa con sus libros es Eduardo
Mendoza. Aquí podría recomendar ver que piensa un marciano de nuestro
planeta (Sin noticias de Gurb) o
conocer Nazaret en el siglo I de nuestra era (el asombroso viaje de Pomponio Flato). Pero me quedaré con su
detective sin nombre y de sus cuatro novelas con Las aventuras del tocador de señoras. Nuestro protagonista, que
solo quiere estar en su peluquería y beber Pepsi, se ve envuelto en un nuevo
caso, adentrándonos en una caricaturizada pero quizás muy realista Barcelona,
sus calles, sus políticos y demás personajes urbanos. Risas aseguradas.
Para los que quieran leer un clásico
Mi recomendación es Rayuela de JulioCortázar. Porque
recientemente se ha cumplido 50 años de su publicación. Porque hay pocas cosas
mejores que perseguir a la Maga un día de lluvia por Paris. Porque admite
múltiples lecturas. Porque suena a jazz, a Bessie Smith, a Louis Armstrong, a
Duke Ellington. Porque puedes leer un capítulo suelto para disfrutar del sonido
de las palabras, de la belleza de la escritura.
Para los amantes de las novelas de detectives
No, no voy a nombrar a ningún
escritor nórdico, con sus apellidos llenos de consonantes y letras extrañas. En
este género, me quedo con la novela mediterránea. Pienso en Andrea Camalieri y su inspector
Montalbano, Donna Leon y recorrer
Venecia con el comisario Brunetti, Petros
Markaris y la caótica Grecia, o en Vázquez-Montalbán
y las calles de Barcelona. Pero seleccionaré a Georges Simenon y su comisario Maigret. Son novelas más cortas de
las que hoy en día habitualmente nos encontramos en este género, pero muy bien
escritas y con grandes personajes. Perseguir al sospechoso por Paris, sentarse
durante horas en un bar con un calvados entre manos viendo las entradas y
salidas, ponerse en sus zapatos, en
resumen, una delicia para los amantes de las novelas clásicas de este género. Y
hay más de 100 casos donde elegir.
Para los viajeros
En los libros de viajes busco no
solo que me enseñen como es hoy en día una ciudad o un país. Lo bueno es que te
hablen de su historia, de los personajes que lo habitaron o recorrieron, de
cómo se ha llegado a su situación actual y entender su cultura e historia. Y
esto lo muestra perfectamente Javier
Reverte. Podemos descubrir África o América pero recomendaré Corazón de Ulises, donde recorremos el
Mediterráneo adentrándonos en Grecia, Turquía y Egipto siguiendo los pasos de
Ulises. Una vez terminado lo siguiente que deseas leer está claro: La Odisea. O
conocer más sobre la mitología Griega.
Para los amantes del teatro
No soy gran lector de este
género, pero lo introduzco para aprovechar y recomendar una obra de Federico García Lorca. Valdría
cualquiera, pero destacaré La casa de
Bernarda Alba. Conocer las costumbres de principios de siglo XX, notar el
agobio, el calor, la opresión de esa casa donde conviven Bernarda y sus 5
hijas. Una lectura obligatoria para todos.
Para los amantes de la poesía
No sé si será cierto o serán
motivos comerciales o el deseo de sus fans. Pero cada cierto tiempo suena como
candidato al Nobel de Literatura Bob
Dylan. Creo que el escribir canciones es en ciertos casos escribir poesía
(muchas veces no, ejemplos tenemos cientos). Pero desde mi punto de vista, uno
de los grandes en este género del siglo XX es este cantante. Por ello
recomiendo el libro Bob Dylan 1962-2001
Letras, donde podemos leer las letras de sus canciones en inglés y la
traducción al castellano por parte de Miguel Izquierdo y José Moreno y
numerosas notas para entender su obra. Disfrutar con The times They are a-changin, Like a Rolling
Stone o Blowing in the wind creo que si es leer poesía. Además, es una excusa
perfecta para acabar con música.
Me ha salido una lista muy
clásica y posiblemente la mayoría de libros leídos por muchos. Os animo a dejar
vuestras recomendaciones y el próximo año intentaré ser más original. Pero si
estos libros son clásicos, pienso que por algo será.
Hoy en el blog haré un extracto del artículo que el genial escritor Argentino Julio Cortázar publicó el 20 de Diciembre de 1939 en la Revista Argentina, publicación mensual de los alumnos de la Escuela Normal de Chivilcoy y que la editorial Alfaguara edito junto a otros artículos y texto del autor en el libro “Papeles inesperados” en 2009. Lleva por título: Esencia y misión del maestro:
“Escribo para quienes van a ser maestros en un futuro que es ya casi presente […]. Ser maestro significa estar en posesión de los medios conducentes a la transmisión de una civilización y una cultura; significa construir, en el espíritu y la inteligencia del niño, el panorama cultural necesario para capacitar su ser en el nivel social contemporáneo y, a la vez, estimular todo lo que en el alma infantil haya de bello, de bueno, de aspiración a la total realización. Doble tarea, pues: la de instruir, educar, y la de dar alas a los anhelos que existen, embrionarios, en toda conciencia naciente.[…] Enseña aquello que es exterior al niño; pero debe cumplir asimismo el hondo viaje hacia el interior de ese espíritu, y regresar de él trayendo, para maravilla de los ojos de su educando, la noción de bondad y la noción de belleza: ética y estética, elementos esenciales de la condición humana.
Nada de esto es fácil. Lo hipócrita debe ser desterrado, y he aquí el primer duro combate; porque los elementos negativos forman también parte de nuestro ser. Enseñar el bien, supone la previa noción del mal: permitir que el niño intuya la belleza no excluye la necesidad de hacerle saber lo no bello. Es entonces que la capacidad del que enseña – yo diría mejor: del que construye descubriendo – se pone a prueba. Es entonces que un número desoladoramente grande de maestros fracasa. […]
¿Por qué fracasa un número tan elevado de maestros? […] Yo encuentro que el fracaso de tantos maestros argentinos obedece a la carencia de una verdadera cultura. […] Ser culto era – y es, para muchos – llevar en suma un prolijo archivo y recordar muchos nombres… Pero la cultura es mucho mas. […] Por eso, el ser culto significa atender al mismo tiempo a todos los valores y no meramente a los intelectuales. Ser culto es saber el sánscrito, si se quiere, pero también maravillarse ante un crepúsculo. […]
Y ahora, esta pregunta dirigida a la conciencia moral de los que se hallan comprendidos en ella: ¿bastaron cuatro años de escuela normal para hacer del maestro un hombre culto? No; ello es evidente. […] La escuela normal no basta para hacer al maestro. Y quien, luego de plegar con gesto orgulloso su diploma, se disponga a cumplir su tarea sin otro esfuerzo, ése es desde ya un maestro condenado al fracaso. […]
Al salir de la escuela normal, puede afirmarse que el estudio recién comienza. […] Nosotros no requerimos maestros geniales: sería absurdo. Pero todo saber supone una larga paciencia. Alguien afirmó, sencillamente, que nada se conquista sin sacrificio. Y una misión como la del educador exige el mayor sacrificio que pueda hacerse de ella. De lo contrario, se permanece en el nivel del “maestro correcto”. […] Porque en el fondo de todo verdadero maestro existe un santo, y los santos son aquellos hombres que van dejando todo lo perecedero a lo largo del camino, y mantienen la mirada fija en un horizonte que conquistar con el trabajo, con el sacrificio o con la muerte.”
Para terminar, ya que estamos con Cortazar, os dejo la lectura por él del séptimo capítulo de su obra más conocida “Rayuela”
Como siempre, os invito a dejar vuestros comentarios, opiniones,..
(Nota: no cité que las 2 viñetas de mi anterior entrada eran del maestro Forges)
Siempre me gusta sentarme en el pupitre del fondo, observar desde allí la clase del profesor, a los compañeros y al finalizar poder comentar cosas con la gente, por eso el nombre de blog. Este blog pretende eso, observar ampliamente todo, comentar temas de educación, noticias sobre este asunto tan importante en nuestra sociedad y que sea un rincón para, una vez analizado, debatir y compartir distintos puntos de vista.
Soy Graduado en Pedagogía y este blog surge como actividad de la asignatura "Sociedad del Conocimiento". Aunque mi trabajo y mi formación previa (soy licenciado en Económicas) no están relacionados con la Pedagogía, siempre me ha interesado y preocupado este área, que considero fundamental en la sociedad en la que vivimos hoy en día.