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domingo, 17 de noviembre de 2024

El precio de la vivienda

 Creo que a la hora de tratar algunos temas en clase, es bueno que los alumnos vean los distintos puntos de vista que los economistas dan y puedan formarse sus propios puntos de vista o sigan investigando.

Uno de estos temas, además de gran actualidad, es el precio de la vivienda. Para ello propongo en clase de trabajar haciendo que los alumnos realicen los siguientes puntos.

1º A partir del titular "El ministerio de la Vivienda propone un precio máximo al alquiler de la vivienda" los alumnos deben desarrollar que dice la teoría que ocurrirá cuando este precio es inferior al actual del mercado. Lo explicarán gráfica y textualmente,

2º A la mitad de los alumnos se les dará una noticia o texto de alguien que argumenta los aspectos negativos de esta medida y el resto de la clase tendrán un texto a favor de las medidas. Como dos ejemplos bastante claros y argumentados propongo los dos siguientes:

Fracaso tras fracaso, ¡y dale Perico al torno! de Pedro Mas Ciordia


Tras las lecturas, en grupos de 4 personas (2 han tenido una noticia y los otros dos la otra), deberán explicar los argumentos tanto positivos como negativos de la medida. Con ello podrán conocer la cara y la cruz que dan los economistas a dicha acción.

Finalmente, cada uno deberá ponerse en el papel de ministro/a de la vivienda y proponer medidas para atajar este problema, publicando una nota de prensa con las mismas y como las justifican. 

De esta manera podemos trabajar, además de puntos importantes de nuestra asignatura, la comprensión lectora y entender un texto periodístico, aspecto bastante importante y necesario.

Vosotros ¿Como tratais estos temas y de que forma proponéis trabajarlos? Os leo.

sábado, 27 de octubre de 2018

EPUB CURVAS DE OFERTA Y DEMANDA. TIPOS DE MERCADO

Hoy os dejo un enlace de libro electrónico creado en formato epub con los siguientes apartados:

- La curva de demanda.

- La curva de oferta.

- El equilibrio de mercado.

- Tipos de mercado.

- Autoevaluación.

- Ejercicio.

La herramienta utilizada ha sido el programa Sigil que nos permite crear este tipo de libros con un conocimiento básico de XHTML. Espero que os sea útil.





sábado, 15 de septiembre de 2018

EQUILIBRIO DE MERCADO

Algunas entradas atras vimos las curvas de oferta y la de demanda. Cuando se cortan, se produce el equilibrio del mercado y obtenemos el precio y la cantidad demandada.

El  equlibrio del mercado se da cuando el nivel de los precios logra hacer con coincidan los planes de los compradores y los vendedores.
El precio de equilibrio es el nivel de precios del mercado en el que la cantidad demandada coincide con la cantidad ofrecida
La cantidad de equilibrio es la cantidad comprada y vendida al precio de equilibrio.

Pero este no es estático. Pueden varias muchas circunstancias (precios de otros bienes, gustos, impuestos,...) y afectar tanto al equilibrio de un bien como al de otros que estén relacionados. Un ejemplo de estos cambios podría ser un impuesto a un bien. Veamos como varían los precios y cantidades en el siguiente video.


domingo, 11 de junio de 2017

BIENES GIFFEN


Cuando sube el precio de un bien, lo que ocurre normalmente es que consumimos menos de dicho producto. Y cuando desciende, lo demandamos más. Por ejemplo, si sube el precio de las entradas al cine, manteniéndose constante nuestra renta, iremos menos veces a ver alguna película. Lo mismo ocurre con la inmensa mayoría de los bienes en los que pensemos. Pero ¿Puede ocurrir lo contrario? ¿Es posible que si sube el precio consumamos más? Pues si. Según observó Robert Giffen en el siglo XIX hay algunos bienes en que esto pueda ocurrir y son los denominados bienes Giffen, nombre que les asignó Alfred Marshall.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta es pensar en este tipo de bienes, es que tienen que cumplir dos condiciones:

          -  Ser un bien inferior. Su demanda disminuye al aumentar la renta del consumidor.
          -  Representan una parte importante de la renta del consumidor.


Por tanto, estos bienes se suelen circunscribir a situaciones de pobreza o graves crisis, en las que la escasa renta de las familias se suelen destinar casi exclusivamente a la alimentación. El ejemplo clásico es la patata y el momento en el que se estudió la gran hambruna por la crisis de la patata en Irlanda durante el año 1845.
                                                 Ring of Kerry (Irlanda)
Supongamos que una familia tiene para gastar 140 u.m. El precio del kilo de patatas son 10 u.m. y el kilo de carne 80 u.m. Puesto que esta familia tiene que dar de comer a sus miembros, consumirá 6 kilos de patatas y un kilo de carne. Si el precio de la patata sube a 15 u.m., si quisiera mantener la alimentación de su familia, reducirá la cantidad de carne  y subirá la de patatas a 7 kilos. Bajando el consumo poco más de medio kilo de carne aún puede aumentar en un kilo el consumo de patatas.

¿No lo creéis?. Preguntad a vuestras abuelas o madres, según vuestra edad, que ocurría en las cazuelas tras la guerra: las patatas guisadas ¿Cuándo tenían más carne y cuando más patatas? Hay un estudio del 2007 de los profesores Robert T. Jensen y Nolan H. Miller en el que observan la evolución de la demanda de arroz y pasta en zonas pobres de China.

También puede ocurrir a la inversa. Si disminuye mucho el precio de la patata, la familia podrá disminuir su consumo a cambio de un poco más de carne para mejorar su alimentación.

viernes, 18 de septiembre de 2015

LA LEY DE SAY, LA OFERTA DE BIENES Y EL ROTO


El realizar obras en casa creo que tiene pocas ventajas. Una de las cosas que a veces obliga es vaciar los armarios si tienes que moverlos y luego volver a montar todo. Recientemente tuve que meterme a pintar la casa y me encontré con la carpeta donde guardo unos cuantos recortes de prensa con algunos años de antigüedad. Siempre me ha gustado leer periódicos y muchas veces cuando veía una noticia que podía ser interesante de cara a enseñar economía lo guardaba con la ilusión de poderla utilizar en clase algún día. A pesar de que eso no ha ocurrido y realmente veo cada vez más difícil que suceda, me resisto a tirar o actualmente a dejar de guardar enlaces en mi ordenador, que por suerte no ocupa espacio en mis abarrotados cajones.
Una de las actividades que considero interesante es comparar dos noticias que permitan acercar el temario al día a día. Ya que no lo utilizo en ninguna clase, iré haciéndolo en algunas entradas de este blog.

Primero veamos el artículo publicado por Antonio Pulido en el diario El Mundo el 14 de Julio de 2002 titulado “Say o no Say: esa es la cuestión”
 En este artículo pone en entredicho la ley de Say en base a los problemas a los que se enfrentaban empresas tecnológicas ante su poca demanda o una excesiva oferta generada. “La trasmisión por cable, la telefonía de tercera generación (UMTS), o múltiples servicios de empresas puntocom hoy devaluadas o en quiebra, son ejemplos actuales de inversiones que no han generado demanda suficiente o incluso que no han terminado de crear un producto acabado, por dudas sobre su rentabilidad.” “Pero, aunque sea con retraso, muchas de las actuales ofertas de productos TIC terminarán generando una demanda suficiente”

Frente a ello, o en paralelo podríamos analizar la siguiente viñeta de El Roto, publicada en El País el 23 de Diciembre de 2005

¿A que temas puede completar estas noticias? Además de ayudarnos a analizar la Oferta y Demanda agregada podemos conocer quién fue Say.
Jean Baptiste Say fue un empresario y hombre de negocios francés que terminó como profesor y vivio entre los años 1767 y 1832. En muchos libros podemos ver que se le considera un gran propulsor de la Riqueza de las naciones de Adam Smith con una presentación más ordenada y clara.

Pero también contribuyó al desarrollo de la naciente ciencia económica con la conocida como “ley de Say”. La podríamos definir como que “la nueva producción es la que abre la demanda para los productos” y que “un producto terminado ofrece, desde ese mismo instante, un marcado a otros productos por todo su valor”. Básicamente indica que la venta de un producto genera unos ingresos en forma de salarios, intereses, beneficios o de otra forma y estos son suficientes para comprar ese producto. El dinero se utiliza básicamente como herramienta para el intercambio. Por ello un aumento de la oferta de bienes genera un aumento de la demanda al provocar mayores ingresos. Algunas personas pueden ahorrar, pero ese dinero lo invertirán por lo que el gasto seguirá circulando. Por tanto, no puede haber sobreproducción. Si en algún momento las mercancías no podían venderse en alguna parte de la economía había un factor que provocaba una insuficiencia del poder adquisitivo.
Esto se mantuvo hasta la Gran Depresión en la que Keynes mantuvo que podía haber una insuficiente demanda, como se observaba durante esos años.  

También se le critica indicando que simplemente es una identidad tautológica ya que en sentido estricto la demanda total es siempre igual a la oferta de la misma. No debemos considerar que Say dice que si producimos un mal bien el mercado creará una demanda para el. Lo que indica que en el mercado en general la oferta que se crea genera una demanda de ellos.   
Una vez visto esto y pudiendo analizar los alumnos algún texto de Say podrían analizar la noticia y la viñeta seleccionada. Esta claro que la telefonía móvil ha sido capaz de generar una muy amplia oferta. Pero ¿son necesidades que nos han creado y que nos atan? ¿Qué sucedería si considerásemos que nuestras necesidades son las mismas que tenían nuestros padres o abuelos? Podríamos plantearnos que podría ocurrir si redujésemos nuestro consumo al que tenían dos generaciones anteriores a la nuestra: nada de móviles, que el cenar o comer fuera de casa fuese algo extraordinario,.. La oferta de esos bienes no generaría demanda, dejaría de producirse y eso tendría consecuencias en cuanto a los ingresos de los trabajadores. Serían algunas ideas o planteamientos a trabajar en la clase.
Bueno, para terminar como a veces intento una canción para animar un poco la lectura. Quizás no es la canción mas "festiva" de Miguel Rios pero me gusta mucho y quizás expresa un poco las pocas fuerzas o lo difícil que a veces es seguir con nuestro día a día. Es una actuación de Tocata ¿Por que ya no hay programas de música en televisión? ¿Su oferta no generará demanda?

domingo, 19 de julio de 2015

LOS IMPUESTOS


Dentro de los términos que de vez en cuando explico en este blog, hoy voy a hablar de los impuestos, que podríamos decir que es aquello que no nos gusta pagar pero que son necesarios para que funcione nuestra sociedad.
Básicamente podríamos hablar de 2 tipos de impuestos. Unos serían aquellos que afectan a los ingresos como puede ser el impuesto de la renta y otros que recaen sobre los gastos como es el IVA. Es importante su distinción, ya que cada uno de ellos puede tener más o menos repercusión y hacer que la gente con más ingresos paguen mas o que ocurra lo contrario y la incidencia del sistema tributario recaiga principalmente sobre las personas con menores ingresos.

Como finalidades marcaremos dos. La primera que nos vendrá a la mente es conseguir ingresos para poder hacer frente al gasto público. Pero hay una segunda. Esta sería desincentivar ciertos consumos. Si queremos que la gente fume menos o consuma menos carburante, una medida puede ser aumentar los impuestos sobre ellos. Pero no siempre se conseguirá como veremos más adelante.

Es importante a la hora de analizar los impuestos  quién soporta la carga de los impuestos.  Con esto vemos quien los soporta en mayor o menor medida.

o   Sobre los consumidores. Un impuesto hace subir el precio del bien y desplaza nuestra curva de demanda  a la izquierda y hacia abajo. Por tanto se compra y se vende menos.

o   Sobre los vendedores. Al tener que pagar una cantidad por cada bien vendido se desplaza la curva de oferta a la izquierda y hacia arriba

Resultado: se consume menos y se abona más. Ambos, consumidores y vendedores salen perdiendo.

 
 

La incidencia que tienen los impuestos ¿es similar para todos los bienes?  No.  Aquí entra en acción la elasticidad que nos explicó Stringer Bell. Si tenemos una demanda bastante elástica (los compradores varían mucho su cantidad demandada ante una pequeña variación de precios) la carga caerá más sobre los productores, tanto más cuanto más inelástica sea la oferta. Por el contrario con una demanda muy inelástica (los compradores no son sensibles a los cambios de precio) la carga recaerá más sobre ellos.

Esto influye en lo anteriormente comentado cuando se quiere desincentivar un consumo. El ejemplo que generalmente se pone es el del tabaco. Se considera que es una demanda muy inelástica y a pesar de las subidas de precios el descenso de fumadores es escaso proporcionalmente hablando. Por ello muchas veces podemos considerarlo más un impuesto con fines recaudatorios que con fines desincentivadores.

A la hora de crear un sistema tributario debemos tener en cuenta la Equidad horizontal y vertical. La primera de ellas establece que los individuos que son esencialmente iguales deben pagar los mismos impuestos. Mientras que la equidad vertical indica que los contribuyentes con una capacidad mayor de pago deben pagar cantidades de impuestos más elevadas.

Paralelo a esto hay tres formas de catalogar un impuesto:

a)      Impuesto proporcional: los contribuyentes de ingresos altos y de ingresos bajos pagan la misma proporción del ingreso.

b)      Impuesto regresivo: los contribuyentes de ingresos altos pagan una proporción menor de su ingreso que los contribuyentes de ingresos altos.

c)       Un impuesto es progresivo si los contribuyentes de ingresos altos pagan una proporción mayor de ingresos que los contribuyentes de ingresos bajos.

 Por tanto, debemos fijarnos mucho en cómo están distribuidos los impuestos para ver cómo afecta a la sociedad. Si los principales ingresos de un país se realizan mediante impuestos indirectos (que se recaudan sobre bienes y servicios) podemos considerar que tenemos un sistema tributario regresivo ¿Por qué? Principalmente porque la gente con menores ingresos consumen prácticamente la totalidad de los mismos y por tanto contribuyen al sistema tributario con una proporción mayor de sus ingresos que aquellos que pueden ahorrar una parte importante de las entradas de dinero que obtienen durante el año.

Si el sistema se sustenta principalmente sobre impuestos directos, que recaen sobre individuos o empresas, podríamos conseguir unos impuestos más progresivos, siempre que el mismo estuviese correctamente articulado para hacer pagar una mayor cantidad a los que más ingresan  y se evitase fraude o ciertas “artimañas” para evitar su pago.
A la hora de configurar un sistema tributario también es importante como considere la sociedad o el gobierno que deben proporcionar los servicios que consideramos públicos ¿debe proporcionarlo el gobierno y por tanto contribuir todos a su pago o cada uno debe hacer frente a los servicios que consume? ¿Es justo construir un puente del que se beneficia una parte de la sociedad y que lo abonen todos los ciudadanos o es mejor establecer un peaje para que sea abonado por aquellos que lo utilizan y por tanto se benefician del mismo? Sobre esto ya vimos algo al hablar de la sanidad

 
Para terminar, algo de música. A ver si adivináis sin mirar que canción es la que interpreta Bob Dylan.
 
 
 
Os invito a dejar vuestros comentarios, sugerencias o ideas para próximas entradas.


domingo, 15 de junio de 2014

LA CURVA DE DEMANDA


Oímos hablar mucho de la oferta y la demanda. En economía es lo que determina la cantidad y precio de los distintos bienes con los que nos encontramos en el mercado. Hay distintos tipos de mercados, según haya más o menos oferentes, demandantes, información… Pero hoy hablaremos de la demanda.
Podríamos definir la demanda como la cantidad de un bien que un consumidor desea. Podemos partir de la demanda de un individuo y sumando la demanda de todos los individuos llegaríamos a la demanda del mercado.

Partamos de la demanda de un individuo. La forma habitual de representarla es viendo la cantidad que se desea en base al precio de ese bien. Supongamos que a Arturo le gusta ir al cine los fines de semana. Si las entradas costasen 5 €, Arturo dice que irá 3 veces cada mes, pero que al precio de 10 € solo irá una vez. ¿Cómo lo representamos? Lo haríamos en el siguiente eje de coordenadas:



 Donde en el eje horizontal tenemos las cantidades demandadas y en el vertical los precios. Vemos que la curva va disminuyendo. Esto tiene 2 motivos. La primera es que a medida que aumenta su precio, Arturo puede dedicar ese dinero a otras actividades de ocio alternativas. Si le gusta el teatro, puede que si el cine es barato, decida siempre ir a ver películas. Pero a medida que aumenta el precio, si el del teatro se mantiene fijo, puede dejar de ir al cine para ir al teatro. La segunda es que al aumentar los precios, disminuye la capacidad de gasto y por tanto no puede consumir tantas entradas de cine.

Para obtener la demanda del mercado sumariamos todas las demandas individuales. Habrá personas que aunque aumente el precio del cine seguirá yendo al mismo sacrificando otras cosas y personas que ante un aumento del precio deje de ir.

precio
cantidad
3
1000
5
800
7
600
10
350
13
100

 



Pero, ¿solo están como variables los precios y las cantidades? Obviamente no. Los gráficos anteriores son bajo la condición “ceteris paribus”. Esto no es un conjuro mágico de Harry Potter, significa “que las demás variables permanecen constantes”. Por tanto, la renta, otros precios, preferencias,.. se han mantenido sin variación. Pero estas variables varían a lo largo del tiempo. Veamos algunos casos.

-          Cambio en la renta. Imaginemos que la jefa de Arturo le sube el sueldo (he dicho que imaginemos, en economía es importante la imaginación por muy inverosímil que parezca la hipótesis). En ese caso, a un mismo precio de las entradas, Arturo tendrá más dinero y podrá ir más veces al cine. Si tiene sus necesidades básicas cubiertas (comida, ropa,…) el aumento será mayor. Si andaba un poco justo, esta subida de sueldo tendrá que repartirse entre estas necesidades básicas y el ocio. ¿Cómo se refleja en nuestra curva? Pues mediante un desplazamiento a la derecha: a un mismo precio, le corresponderán más entradas consumidas.

 

-          Subida de precios. Ahora vamos a ver la situación en la que los sueldos no han cambiado en los últimos años. Arturo y bastante gente sigue percibiendo el mismo dinero a final de mes (eso si han tenido suerte de que no se lo disminuyan o les hubiesen despedido). ¿Seguirán acudiendo al cine el mismo número de veces? La respuesta es clara: no. Como dice mi abuela cuando regresa de la compra, cada vez cunde menos el dinero en el mercado. Y como casi siempre, las abuelas tienen razón. ¿Por qué? Por la subida de los precios. Si mantenemos constante la renta, al subir los precios tenemos menor capacidad adquisitiva y por tanto nuestra renta real ha disminuido. Puesto que lo prioritario será mantener el consumo en comida, el transporte para ir a trabajar tendrá que seguir produciéndose, gastaremos menos en ocio, entre ello en cine. Ahora la curva de demanda se desplazará a la izquierda.

precio
cantidad1
cantidad2
3
1000
900
5
800
700
7
600
500
10
350
250
13
100
0

 
 

Como vemos en estos ejemplos, a un aumento de la renta, aumenta su consumo. Estos son los bienes normales. Pero también hay bienes de los cuales al aumentar nuestra renta disminuye su consumo. Estos son los bienes inferiores. En general son los bienes de menor calidad o que son baratos pero no nos gustan mucho. Si vemos el consumo de lentejas en momentos como pudo ser la postguerra fue superior al de ahora. A medida que aumenta la renta, se puede reducir la cantidad de lentejas que se echaba en la cazuela y podría añadirse carne, chorizo,.. También puede ocurrir con la ropa. A menor renta las tiendas de precios más baratos y menor calidad aumentan sus ventas. Si tu renta aumenta, posiblemente acudas más a otro tipo de tiendas.

También la variación del precio de un bien puede influir en el consumo de otro, aunque el precio de este último permanezca constante. Supongamos que sube la gasolina. Entonces la demanda de automóviles disminuye, pues la gente considere que su uso va a ser más caro. Estos se denominan bienes complementarios. Por otro lado, con la subida de la gasolina, la gente posiblemente use más el tren o transporte público (si estos mantienen fijos sus precios). A estos los denominamos bienes sustitutivos.

-          La publicidad. Las distintas marcas, anunciando sus productos, en base a lo visto hasta ahora ¿Qué pretenden? Lo que intentarán es que deseemos más un producto y, a un mismo precio, demandemos más. Por tanto, el objetivo es desplazar la curva de demanda hacia la derecha.

Para obtener el precio en el mercado, esta curva de demanda se tiene que cruzar con la curva de oferta. Esto lo veremos en otra entrada.

 
 

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